El término altas capacidades tiene que ver con aquellas personas que cursan con unas características intelectuales de una manera cuantitativa y cualitativamente muy superiores a la mayor parte de la media de la población, en una o diversas áreas de sus aptitudes, Entre las altas capacidades se encuentran los llamados perfiles de superdotación, talento simple y talento complejo.
Para la identificación y el diagnóstico de estas altas capacidades, es necesario que se realicen las llamadas evaluaciones de psicodiagnóstico para investigar cual es el funcionamiento cognitivo. Investigaciones recientes opinan que un Cociente Intelectual muy alto o elevado no es el único indicador de esta alta capacidad. Hay muchísimas otras aptitudes o competencias como son el talento, la motivación intelectual, incluso la creatividad, que son características de personas que tienen un rendimiento superior a la media de la población.
Existen una serie de pruebas o test psicológicos que miden estas altas capacidades, entre los que se encuentran:
– El test de Raven 2, Matrices progresivas de Raven-2.-Mide la capacidad intelectual de una forma no verbal y sin influencias culturales.
– Escalas de inteligencia de Wechsler.
– K-BIT. Test Breve de Inteligencia de Kaufman,
– WNV. Escala no verbal de Aptitud Intelectual de Wechsler.
Por su parte, el trastorno del espectro autista es una patología que está relacionada con peculiaridad en el desarrollo cerebral. Una de sus principales características tiene que ver con la forma en que las personas afectadas perciben a otras personas y la manera en que se relacionan con ellas,lo que en la mayoría de las ocasiones causa problemas en la interacción social y en la comunicación con los demás. Este trastorno también consta de un conjunto de patrones de comportamiento que tienen que ver con ser muy repetitivos o, por el contrario, de parecer restringidos., es decir,no llegar a la frecuencia en el ritmo normalizado de las conductas.
El término «espectro» en el trastorno del espectro autista, por ejemplo, viene referido a que estas personas padecen esta sintomatología en muchísimas áreas de su vida, con un nivel de gravedad muy alto para ellos y para las personas que les rodean.
El trastorno del espectro autista se desarrolla en la infancia; y el principal problema observable es que hay serias dificultades para relacionarse en grupos sociales, en los primeros años escolares, y en la edad adulta, en situaciones laborales o de trabajo.
Algunos adultos presentan signos del trastorno del espectro autista en la infancia, entre los que se destacan una disminución del contacto visual. Otros adultos pueden desarrollarse de una manera normalizada en la infancia y adolescencia, sin embargo, se vuelven ir después introvertidos o agresivos, o perdiendo muchas de las habilidades que habían adquirido.
Es probable que los trastornos del espectro autista tengan un patrón de comportamiento y un nivel de gravedad únicos en cada adulto,
Algunos adultos con autismo denotan dificultades de aprendizaje, tanto intelectual como en el aprendizaje “de vida”, esto es, en situaciones cotidianas en las que se pone de manifiesto el sentido común, la lógica, y algunos presentan signos de inteligencia inferiores a lo normal. Por otra parte, hay adultos con este trastorno tienen una inteligencia entre normalizada y alta, pero cursan con problemas para comunicarse, aplicar lo que saben en la vida diaria y tener un básico nivel de adaptación frente a situaciones sociales. En líneas generales se observa un nivel de deterioro para poder desenvolverse en lo básico.
A continuación, se presentan algunos signos frecuentes que tienen las personas con trastornos del espectro autista.
• No responder a su nombre o, en ocasiones, parece no escuchar.
• Se resiste a los abrazos y al contacto corporal
• No suele hacer contacto visual y carecer de expresión facial
• No hablar o perder la capacidad que tenía para decir palabras o frases
• No poder mantener ni iniciar una conversación o la puede iniciar solo para hacer peticiones de algo
• Repetir palabras o frases textuales, pero no comprenderlas
A veces, se observa en adultos con Síndrome de Asperger o con autismo, unas capacidades de alto funcionamiento. El adulto con los dos síndromes se caracteriza por una capacidad verbal muy alta, con riqueza semántica y sintáctica, además de observarse un tipo de vocabulario muy complejo y culto. Podemos diagnosticar a adultos con los dos cuadro, autismo y altas capacidades cuando observamos que esta alta capacidad en el lenguaje contrasta con la velocidad de procesamiento de la información, que es baja, y con una notable disminución en las habilidades sociales.
Es importante entonces concluir que, aunque las altas capacidades y el autismo son dos patrones diferentes, es posible que algunos adultos tengan las dos. En estos casos, es necesario diseñar apoyo y tratamiento específico especializado que trate tanto las habilidades hiper desarrolladas de las altas capacidades como las dificultades de las limitaciones de las personas con autismo.
SIMILITUDES EXISTEN ENTRE EL AUTISMO Y LAS ALTAS CAPACIDADES EN ADULTOS
Hay similitudes en aspectos como la fluidez verbal, la alta capacidad en memoria, en una hipersensibilidad sensorial, así como en una repetición excesiva o tendencia a ser monotemáticos en aspectos que les apasiona mucho y/o les motiva.
Se pueden confundir en que tanto en el autismo, como en las altas capacidades, hay deficiencias en la interacción social, en la alta creatividad de las altas capacidades con los patrones repetitivos del autismo cuando denotan interés en algo concreto.
La inflexibilidad del autista también se puede confundir con el Cociente Intelectual superior de las altas capacidades, que cursa a veces también con una contundencia y firmeza extrema en la defensa de sus criterios.
De la misma manera, se pueden solapar o confundir en que las altas capacidades cursan con una altísima capacidad en el aprendizaje, y el espectro autista también, con la diferencia de que el autista termina aprndiendo por la hiper actividad con la que se relaciona con los estímulos sensoriales.
DISTINGUIR ENTRE UNA PERSONA ADULTA CON AUTISMO Y OTRA CON ALTAS CAPACIDADES
Aunque las altas capacidades y el autismo suelen presentar muchas similitudes tales como la concentración en intereses específicos y la dificultad para interactuar socialmente, existen puntos específicos que los diferencian:
Los individuos con altas capacidades suelen tener su repertorio de habilidades sociales y habilidades emocionales mucho más desarrolladas que las personas con autismo, así como más facilidad para entender y reaccionar a la comunicación no verbal, la corporal, de las personas que les rodean. Las personas con altas capacidades se adaptan mejor a las situaciones sociales cotidianas, a la emoción de otras personas y a las conversaciones con los demás, ya que tienen mayor comprensión verbal. Sin embargo, los adultos con autismo sí que tienen pueden habilidades por encima de la media en algunos contextos, como la hiper observación de los detalles y la memorización de estos, sin embargo, pueden cursar con dificultades para poner en práctica estas habilidades en las situaciones que requieren emoción en la socialización.
DIFERENCIAS EN LA FORMA EN QUE LAS PERSONAS ADULTAS CON AUTISMO Y LAS PERSONAS ADULTAS CON ALTAS CAPACIDADES PROCESAN LA INFORMACIÓN
Las investigaciones recientes van en la línea de la hipótesis de que los individuos con trastorno del espectro autista (TEA) difieren de las personas normalizadas en la manera en que procesan la información, de tal manera que en el autismo hay un procesamiento de la información de tipo específico o local, y en las altas capacidades, se refuerza el estilo de procesar la información de una manera más global.
Estos diferentes estilos de procesamiento de la información, concluyen en que el autismo cursa con un estilo más auditivo y repetitivo, usando las secuencias de la información, y las altas capacidades utiliza más un estilo de procesamiento de la información basado en todo aquello que tenga que ver con lo visual y la memoria espacial.
DIFICULTADES ESPECÍFICAS QUE ENFRENTAN LAS PERSONAS ADULTAS CON AUTISMO Y ALTAS CAPACIDADES EN SU VIDA DIARIA Y PROFESIONAL
El autismo tiene que ver con un conjunto de alteraciones, no a una manera concreta de carácter. Las altas capacidades y los trastornos del espectro autista son dos conceptos que se suelen considerar de manera excluyente. Sin embargo, es común que los adultos con trastornos del espectro autista también puedan tener altas capacidades. Este cuadro se conoce con el nombre de «el síndrome de Asperger con altas capacidades» o «autismo de alto rendimiento». Todavía está poco estudiado, por lo que el diagnóstico es complejo.
Las personas con altas capacidades y trastornos del espectro autista experimentan diversos desafíos y dificultades en su vida cotidiana. Entre estas se encuentran las dificultades para establecer relaciones sociales, comunicarse de manera efectiva y adaptarse a situaciones cambiantes. Además, pueden enfrentar discriminación y estereotipos negativos debido a su condición.
Las personas que tienen un trastorno del espectro autista junto con altas capacidades coinciden en sobresalir en, al menos, un área en común. A menudo, estas dotaciones son muy específicas y pueden incluir habilidades relacionadas con contextos matemáticos, musicales o científicos. El hecho de que las personas con síndrome de Asperger con altas capacidades tengan muy desarrolladas unas habilidades sobresalientes en algunos contextos, hace que sea difícil para los profesionales diagnosticar este doble cuadro, ya que de manera muy frecuente todo este conjunto de habilidades sobresalientes de las altas capacidades ocultan toda la sintomatología del espectro autista. A menudo, estas habilidades hiper desarrolladas son lo que llaman la atención de los profesionales y pueden ocultar los síntomas de autismo.
Es fundamental realizar una evaluación interdisciplinaria para garantizar un diagnóstico preciso y poder proporcionar el apoyo y tratamiento necesarios. Es esencial que los profesionales tengan un conocimiento profundo de las altas capacidades y de cómo éstas pueden relacionarse con los trastornos del espectro autista, para poder considerar estos factores durante la evaluación y el tratamiento.
Para satisfacer estas necesidades, las personas con altas capacidades y trastornos del espectro autista pueden beneficiarse de una amplia variedad de terapias y enfoques. Por ejemplo, la terapia ocupacional puede ayudar a desarrollar habilidades motoras finas y habilidades para la vida diaria, mientras que la terapia del habla puede mejorar la comunicación y la expresión. La terapia conductual es una estrategia común para abordar los comportamientos desafiantes y las dificultades emocionales.
APOYO Y RECURSOS PARA AYUDAR A ESTAS PERSONAS A DESARROLLAR TODO SU POTENCIAL
Las altas capacidades y las necesidades que tienen los adultos con autismo varían y pueden evolucionar a más con el tiempo, ya que, si es verdad que algunas personas con autismo pueden vivir de manera independiente, sin embargo, hay otras con discapacidades graves que necesitan una constante y detallada atención con muchísimo apoyo durante toda su vida. El autismo influye en las oportunidades de empleo. Además, exige mucha atención y apoyo por parte de las personas que les rodean. Las actitudes sociales y el nivel de apoyo prestado por las autoridades locales y nacionales son factores importantes que determinan la calidad de vida de las personas con autismo.
Es importante tener en cuenta entonces que toda la comprensión y el apoyo adecuados son condición necesaria para ayudar a las personas con altas capacidades y trastornos del espectro autista a desarrollar su máximo potencia con el fin de poder llevar una vida plena y lo más completa posible.
Por eso, es importante hacer una intervención multidisciplinar en el sentido de que el abordaje sea desde muchos campos: el psicológico, el médico, el laboral, el familiar, y el social para poder tener un diagnóstico preciso y poder apoyar de manera global con tratamientos necesarios y especializados. Además, es importante que la sociedad tenga conocimiento de las altas capacidades y cómo pueden coexistir con el espectro autista y saber cómo tomar en cuenta esto en la manera de relacionarse con estas personas, con la evaluación y con el tratamiento.
Las personas con altas capacidades y trastornos del espectro autista enfrentan una serie de desafíos y altísimas dificultades en su vida cotidiana. Incluyen dificultades para establecer relaciones sociales, comunicarse efectiva y afectivamente y adaptarse a entornos que sugieren cambios. Además, pueden sufrir mucha discriminación social y estar sumergidos bajo estereotipos sociales debido a su diversidad.
Para abordar estos problemas es importantísimo aportar un gran apoyo y recursos adicionales y específicos a las personas con altas capacidades y trastornos del espectro autista. Esto puede incluir la intervención temprana en cuanto se perciban síntomas y los tratamientos personalizados, así como la educación, la formación, la información y la sensibilización en la sociedad en la que vivimos.
Es importantísimo también involucrar a las familias y al entorno social en estas disfunciones para que estén informados de todo aquellas herramientas al servicio de estas personas, entre las que se destacan todo aquella información que tenga que ver con la diversidad y la adaptación en sociedad sin crear tantas diferencias.
CÓMO IDENTIFICAR Y APOYAR A ESTAS PERSONAS
Para diagnosticar un trastorno del espectro autista, los profesionales utilizan una combinación de pruebas psicológicas, neurológicas y evaluaciones médicas. Estas pueden incluir test clínicos, como entrevistas y observaciones, pruebas de inteligencia y de habilidades sociales y del
Las necesidades educativas van en la línea de estar informados sobre estos trastornos, para que las expectativas sobre estas personas sean realistas y en ningún momento presionar para que sean individuos “normalizados”
Los educadores y familiares necesitan unos protocolos, donde puedan informarse sobre formas de comunicación adaptadas con el fin de tener un lenguaje común con los adultos autistas con altas capacidades.
De la misma manera, modelos de enseñanza adaptada y protocolos para la convivencia en familia y el desempeño en lo laboral.
Los educadores y familiares han de estar informados respecto a que estos adultos con autismo y/ o altas capacidades, necesitan un clima social abierto donde poder realizarse, poner en práctica sus intereses y sobre todo, conseguir sentirse aceptado, comprendido y aceptado.
Los educadores y familias debemos de ser conscientes de que no existen dos personas con altas capacidades idénticas, por lo que sus necesidades han de estar adaptadas a cada caso. Esto es, tener modelos de intervención de alta costura para cada persona, y evitar hacer generalizaciones.
INVESTIGACIÓN SOBRE LA RELACIÓN ENTRE EL AUTISMO Y LAS ALTAS CAPACIDADES EN ADULTOS
Según estudios recientes, basados en Global prevalence of autism: A systematic review update. Zeidan J et al. Autism Research – marzo de 2022:
“La evidencia científica disponible indica la existencia de múltiples factores, entre ellos los genéticos y ambientales, que hacen más probable que un niño pueda tener autismo”.
“Los datos epidemiológicos disponibles demuestran de forma concluyente que no hay pruebas de una relación causal entre el autismo y la vacuna contra el sarampión, la parotiditis y la rubéola. Los estudios anteriores que señalaban una relación causal estaban plagados de errores metodológicos”.
“Desde la primera infancia y durante toda la vida, una amplia gama de intervenciones pueden optimizar el desarrollo, la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas con autismo. El acceso oportuno a intervenciones psicosociales tempranas basadas en las evidencias puede mejorar la capacidad del autismo para comunicarse eficazmente e interactuar socialmente. Se recomienda incluir el seguimiento del desarrollo infantil en la atención sistemática a la salud de la madre y el niño.””
“Las necesidades de atención de salud de las personas con autismo son complejas y requieren una serie de servicios integrados, que abarcan la promoción de la salud, la atención y la rehabilitación. Es importante la colaboración entre el sector de la salud y otros sectores, en particular los relacionados con la educación, el empleo y la asistencia social.”
“Las intervenciones dirigidas a las personas con autismo y otras discapacidades del desarrollo deben diseñarse y realizarse con la participación de personas que presenten esos trastornos. La atención debe ir acompañada de medidas en el ámbito comunitario y social para lograr mayor accesibilidad, inclusividad y apoyo”
Desde la perspectiva de los derechos humanos:
“Todas las personas, incluidas las que padecen autismo, tienen derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental.
Sin embargo, las personas con autismo a menudo son objeto de estigmatización y discriminación, que incluye la privación injusta de atención de salud, educación y oportunidades para participar en sus comunidades.
Las personas con autismo tienen los mismos problemas de salud que el resto de la población, pero pueden tener además otras necesidades asistenciales especiales relacionadas con el autismo u otras afecciones comórbidas. Pueden ser más vulnerables a padecer enfermedades no trasmisibles crónicas debido a factores de riesgo como inactividad física o malas preferencias dietéticas, y corren mayor riesgo de sufrir violencia, lesiones y abusos.
Al igual que el resto de los individuos, las personas con autismo necesitan servicios de salud accesibles para sus necesidades de atención de salud generales, en particular servicios de promoción, prevención y tratamiento de enfermedades agudas y crónicas. Sin embargo, en comparación con el resto de la población, las personas con autismo tienen más necesidades de atención de salud desatendidas y son también más vulnerables en caso de emergencia humanitaria. Un obstáculo frecuente radica en los conocimientos insuficientes y las ideas equivocadas que tienen los proveedores de atención de salud sobre el autismo”
Resolución de la OMS sobre los trastornos del espectro autista
En mayo de 2014, la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó la resolución titulada Medidas integrales y coordinadas para gestionar los trastornos del espectro autista, que contó con el apoyo de más de 60 países.
En la resolución se insta a la OMS a colaborar con los Estados Miembros y organismos asociados en el fortalecimiento de las capacidades nacionales para abordar los TEA y otros problemas del desarrollo.
Respuesta de la OMS
La OMS y sus asociados reconocen la necesidad de fortalecer la capacidad de los países para promover una salud y un bienestar óptimos para todas las personas con autismo.
Los esfuerzos de la OMS se centran en:
• aumentar el compromiso de los gobiernos con la adopción de medidas que mejoren la calidad de vida de las personas con autismo;
• proporcionar orientación sobre políticas y planes de acción que aborden el autismo en el marco más general de la salud, la salud mental y cerebral y las discapacidades;
• contribuir a fortalecer la capacidad del personal de salud para proporcionar una atención adecuada y eficaz a las personas con autismo y promover normas óptimas para su salud y bienestar; y
• fomentar los entornos inclusivos y favorables para las personas con autismo y otras discapacidades del desarrollo y prestar apoyo a sus cuidadores.
En el Plan de Acción Integral de la OMS sobre Salud Mental 2013–2030 y la resolución WHA73.10 de la Asamblea Mundial de la Salud sobre «Medidas mundiales contra la epilepsia y otros trastornos neurológicos» se hace un llamamiento a los países para que aborden las considerables deficiencias actuales en la detección temprana, atención, tratamiento y rehabilitación para los trastornos mentales y las alteraciones del desarrollo neurológico, entre los que se incluye el autismo. En la resolución se insta asimismo a los países a que aborden las necesidades sociales, económicas, educativas y en materia de inclusión, de las personas con trastornos mentales y otros trastornos neurológicos, así como de sus familias, y a que mejoren la vigilancia y la investigación pertinentes.