8 rasgos que pueden indicar que tienes un exceso de empatía

HOLA

Ponerse en el lugar del otro está bien, pero esto puede causar también ciertos problemas

Siempre es una buena opción, necesaria nos atreveríamos a decir, ponerse en el lugar del otro. Tener empatía, una cualidad que siempre suele ser muy valorada en quienes nos rodean. Pero lo cierto es que, como en todo, hay que tener medida, y huir de lo que podríamos llamar hiperempatía. “Tal y como dice el dicho de que los extremos se atraen, estar en el límite de tener la empatía rozando el sobresaliente, no es lo más adecuado para mantener una estabilidad emocional cuando nos relacionamos con algún ser humano. El exceso de empatía es tener demasiada compasión por los demás, lo que puede derivar en un verdadero problema de salud mental”, nos comenta al respecto Pilar Guerra Escudero, psicóloga clínica y coachejecutivo.

mujer tocándose el corazón

Tipos de empatía

Pero conviene empezar por el principio y, con la ayuda de la experta, profundizar un poco más en el concepto de empatía. “En el mundo de la psicología y de la psiquiatría, consideramos que el individuo cursa con dos tipos de empatía: la empatía afectiva y la empatía cognitiva”, nos cuenta la psicóloga, que nos da detalles de ambas:

  • En el primero de los casos, la afectiva, tiene que ver con la capacidad para vibrar y sentir las emociones de otro ser humano, hasta tal punto de ser capaces de experimentar sus propios sentimientos. Esta aptitud, considerada un don humano, hace que podamos poner al servicio del otro nuestra propia compasión, al tener la virtud de ponernos en sus zapatos para, incluso, usarlos un rato.
  • Por otra parte, la empatía cognitiva se define como la capacidad para entender y comprender el tipo de estado mental que tiene en ese momento la persona que está a nuestro lado. De la misma manera, nos ponemos entonces en los zapatos psicológicos de quien nos acompaña, vibrando de la misma manera con sus pensamientos, ideas y creencias, con el fin de también comprenderle y no emitir juicios sobre su manera de sentir e interpretar su vida.

“Sin embargo, cuando nos adentramos en el mundo de la hiperempatía, comenzamos a hacer nuestras las emociones e ideas de los otros seres humanos, de tal manera que embebemos y nos empapamos de toda su personalidad, haciendo de las relaciones sociales una experiencia disfuncional que nos lleva a nuestro propio autoagotamiento”, comenta la experta.

ARTÍCULO PUBLICADO EN HOLA

Compartir en redes sociales este artículo:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email

Artículos Relacionados

Suscríbete

¿Te gustaría recibir nuestros artículos en tu correo?