Bajar el cortisol rápidamente: la recomendación de experto que me ayuda (y mucho)

VOGUE

Reducir el número de estímulos visuales a mi alrededor me aporta una paz inmediata. Y no es solo una cuestión de orden. Tiene una explicación

Bajar el cortisol rápidamente: la recomendación de experto que me ayuda mucho

A estas alturas de la película, en la que un estilo de vida acelerado nos ha hecho normalizar (erróneamente) el estrés como parte de nuestro día a día, todos sabemos lo que es el cortisol. Al menos, sabemos que es la llamada ‘hormona del estrés’ y que sus niveles elevados no son buenos para el organismo. Ya nos lo explicó hace tiempo la psicóloga Laura Palomares. Si bien su función es ponernos en guardia para ayudar a la huida en situaciones de peligro –“Con su aumento, suben los niveles de glucosa en sangre, para que ésta pueda ser utilizada como fuente de energía por los músculos si tenemos que salir corriendo o hacer un sobresfuerzo y ponernos a salvo en el menor tiempo posible”, explicaba–, el cortisol puede ser nuestro peor enemigo. ¿Los motivos? Su exceso genera una inflamación que causa dolor corporal, cambios de humor, debilidad muscular, problemas de peso e inhibición del sistema inmunológico. Por eso bajar sus niveles es el gran desafío de nuestro día a día. Y aunque hay ciertas teorías que también conocemos todos y no fallan (respirar, practicar yoga o meditación, hacer ejercicio o trabajar los pensamientos positivos), hay otra alternativa bastante rápida y más inesperada. De hecho, para mí es la regla de oro para sentir alivio mental de forma inmediata. Se trata de reducir el número de estímulos visuales a mi alrededor o disminuir eso que ahora llamamos ruido visual. Que una mesa desordenada o una habitación ídem me provoque ciertos niveles de nerviosismo y que retirar esa sobrecarga de cosas a mi alrededor me relaje de forma instantánea, tiene una explicación muy lógica y científica. Así lo confirma la psicóloga Pilar Guerra: “Hay estudios que demuestran que las personas con hogares sucios o desordenados tienen niveles más altos de cortisol; concluyendo que la suciedad y el desorden del hogar pueden contribuir a la ansiedad o, incluso, a la depresión. La realidad es que la corteza visual de una persona se ve abrumada por objetos que no están relacionados con una tarea en particular, hacen más difícil la concentración y la finalización de proyectos de manera eficiente. Para el cerebro el desorden representa un asunto inacabado y esta falta de integridad a veces resulta muy estresante para ciertas personas. Por tanto, el desorden o suciedad de los hogares es un factor que puede provocar una disminución de la concentración, la confusión y la tensión”. En mi caso, despejar una mesa, una habitación o una estantería de esa sobrecarga de cosas me produce una especie de masaje emocional (y alivio mental) inmediato. Y dado que no siempre es posible ponerse a ordenar a fondo, en muchas ocasiones me basta con guardar esas cosas que están a la vista en alguna caja, cesta o armario para aliviar la polución visual de forma momentánea (aunque más adelante requiera de un orden más meditado con tiempo).

Aliviar el ruido visual favorece la concentración

De hecho, es algo que me afecta mucho cuando estoy trabajando y alrededor de mi ordenador se empiezan a acumular libros, apuntes, bolígrafos o una taza de un café que terminé hace rato. Cuando despejo mi mesa la relajación también es inmediata: “El hecho de que nuestro espacio esté más diáfano, descargado o digamos que ‘con más aire’ y menos estímulos, provoca sensaciones de calma, concentración y paz mental. Soltar y desprendernos de lo que no necesitamos acaba siendo liberador y genera sensación de control y orden mental. Y, por lo tanto, de calma”, apunta Laura Palomares.

No acumular para no incrementar los niveles de cortisol

Es cierto que el orden no provoca el mismo alivio emocional para todo el mundo pero, por norma general, señala Guerra, puede actuar “como ansiolítico o antídoto contra la depresión. No hace falta tenerlo como prioridad en nuestra escala de valores. El orden y la limpieza tienen beneficios en nuestra rutina diaria y, sí, también aportan paz mental. En primer lugar, ordenar y limpiar son actividades que están bajo nuestro control. Y en nuestro día a día, en contraposición, hay muchas situaciones que no podemos controlar. En segundo lugar, gracias al orden, si los objetos que utilizamos con frecuencia tienen un fácil acceso, nuestros niveles de estrés disminuyen automáticamente”.

Despejar la habitación antes de irse a la cama favorece un sueño reparador

Al hilo de todo lo anterior, antes de irme a la cama siempre procuro que la habitación esté despejada y, si no tengo tiempo de poner orden, al menos intento guardar en el armario las cosas que causan ese ruido visual del que estamos hablando. Aunque podría parecer una manía personal, la experta en sueño Jana Fernández lo recomienda con fervor. “Cuida tu templo del descanso, tu dormitorio. Procura que sea un espacio en orden, que no esté atiborrado de muebles o montañas de ropa y que esté bien ventilado”, dice. Todo ayuda.

Las cosas colocadas con lógica relajan (y mucho)

Sin que el orden se convierta en obsesión ni en motivo de inflexibilidad a la hora de compartir espacios (ya sea en el trabajo o en familia), en este punto en el que se buscan alternativas para rebajar los niveles de cortisol y, por tanto, de estrés, parafraseamos a la experta en orden Alicia Iglesias que en su libro, Pon tu vida en orden (Ed. Plataforma Actual), explica como “el primer síntoma evidente de que un lugar está ordenado y bien organizado es que las personas que lo ocupan se sienten automáticamente relajadas, se encuentran a gusto. Esto hace que su ritmo mental descienda, que su cerebro descanse y que se reduzcan las debilidades de sufrir episodios de estrés y ansiedad”. De hecho, recuerda que el orden es algo milenario y que precisamente algunas de las reglas que utilizamos hoy para calcular, por ejemplo, la proporción adecuada de los espacios para que resulten visualmente agradables, tienen su origen en el número áureo descrito por Euclides.

Y por volver a 2024, otro dato que confirma la relación entre el orden y la disminución de los niveles de cortisol. Según Meik Wiking, autor del libro Hygge Home (Ed. Libros Cúpula), la escasez de espacio es un factor muy importante a la hora de determinar si la gente está más o menos contenta en su casa. Pero eso no tiene por qué ser solo cuestión de tamaño, sino de percepción de espacio. Y, por tanto, de organización. “A la hora de estar contentos en nuestro hogar, la percepción del espacio es tres veces más importante que el tamaño real del mismo. Una casa grande puede parecer desordenada y pequeña mientras que una casa más chica puede verse y parecer amplia”, señala. Y en este sentido el ruido visual influye mucho. Por eso, además de intentar poner en práctica ciertas reglas de orden, hay otra que nunca falla: “Cuando algo entra en casa, algo sale”. Así se evita la acumulación de objetos que tanto estresa.

ARTÍCULO PUBLICADO EN VOGUE

Compartir en redes sociales este artículo:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp
Email

Artículos Relacionados

Suscríbete

¿Te gustaría recibir nuestros artículos en tu correo?