El cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales, pequeños órganos situados encima de los riñones. Se le conoce comúnmente como la «hormona del estrés» porque se libera en respuesta a situaciones de estrés físico o emocional. Podríamos decir que es una parte importante del sistema de «lucha o huida» del cuerpo, que nos ayuda a afrontar situaciones desafiantes.
Tener niveles elevados de cortisol de forma crónica puede tener efectos negativos en nuestra salud, como aumento del peso (aumento del apetito y acumulación de grasa abdominal), problemas digestivos (acidez estomacal, úlceras y estreñimiento), debilitamiento del sistema inmunológico, trastornos del sueño, así como cambios de humor, ya que puede aumentar la irritabilidad, la ansiedad y provocar depresión.
El cortisol se activa en respuesta al estrés, tanto físico (ejercicio intenso, enfermedad, lesión) como mental o emocional (trabajo, problemas de pareja, problemas económicos). También se puede activar con la falta de sueño o a consecuencia de la ingesta excesiva de cafeína o azúcar.
Las principales vitaminas y minerales que ayudan a regular los niveles de cortisol son la vitamina C, el magnesio y las vitaminas del grupo B. Y los alimentos a tener en cuenta serían los ricos en estos nutrientes, como frutas cítricas, verduras de hoja verde, nueces y pescado. Es decir, en general, los alimentos ricos en fibra, Omega-3 y en proteínas.
Además, es conveniente reducir el consumo de cafeína y azúcar, así como beber mucha agua.
La hora pico de cortisol suele ser entre las 6 y las 8 de la mañana, alrededor de 30-45 minutos después de despertarnos. Por la noche, los niveles de cortisol tienden a ser más bajos, entre las 10 y la medianoche; lo que nos ayuda a relajarnos y prepararnos para dormir.
¿Pueden los abrazos regular el cortisol?
Los abrazos pueden ayudar a regular y reducir los niveles de cortisol. Cuando nos abrazamos, nuestro cuerpo libera oxitocina, una hormona también llamada la “hormona del amor” que tiene un efecto calmante y relajante y, por tanto, reduce el estrés y promueve la sensación de bienestar. La oxitocina también puede ayudar a reducir la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Además, en general, el contacto físico reconfortante puede enviar señales al cerebro para que reduzca la producción de cortisol.
El cortisol frente al amor/desamor
Enamorarse puede afectar al cortisol porque cuando nos enamoramos, se reduce el estrés y aumenta la sensación de felicidad y bienestar y, en consecuencia, nuestros niveles de cortisol bajan. Esto se debe a que la oxitocina, que se libera en grandes cantidades durante el enamoramiento, tiene un efecto calmante y relajante.
Por otro lado, sufrir un desamor puede aumentar temporalmente los niveles de cortisol. Esto se debe a que el estrés emocional asociado con la ruptura puede activar el sistema de lucha o huida.
Cómo reducir el nivel de cortisol
Hay algunos métodos que pueden ayudar a reducir el nivel de cortisol rápidamente como practicar técnicas de respiración profunda, hacer ejercicio regularmente, meditar, pasar tiempo al aire libre, escuchar música relajante y asegurar un sueño adecuado y de calidad.
Practicar Yoga, que combina la respiración profunda, la meditación y el movimiento físico, puede ser una buena opción.