Hacer deporte: formas inesperadas de encontrar la motivación

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La motivación para hacer ejercicio se puede encontrar en algunos factores que van más allá del hecho de obtener resultados evidentes. Hablamos de ello con varios expertos en conseguir que el ejercicio físico enganche

Nadie dijo que fuese fácil hacer deporte. Aunque son de sobra conocidos sus beneficios para la salud física y mental, para muchas personas sigue teniendo un matiz de obligatoriedad. “El ejercicio supone un esfuerzo ya que va acompañado de un cambio de registro bastante intenso. Todo aquello que cuesta está relacionado con cierta resistencia a hacerlo”, apunta la psicóloga Pilar Guerra EscuderoEl fitness se elige pero es inevitable que a veces cueste. Sobre todo cuando una de las metas principales que el ser humano suele fijarse a la hora de hacer deporte –la de verse mejor– tarda en materializarse. “Los resultados físicos son a largo plazo por lo que, aunque es altamente motivador notar cambios en el cuerpo, necesitamos estímulos a corto plazo que nos refuercen de manera mucho más rápida, directa y que vayan muy relacionados en espacio y tiempo. Es cierto que el deporte tiene consecuencias positivas a corto plazo ya que activa las hormonas que contribuyen a que los neurotransmisores cerebrales responsables de la estabilidad emocional y psíquica aumenten. Sin embargo, esto no es algo tangible ni práctico. Si nos cuesta, tenemos que buscar lo que yo llamo ayudadores”, añade la psicóloga. 

La importancia de la ropa

Y esos ayudadores pueden ser bastante inesperados, pero muy efectivos. ¿Un ejemplo? Ponerse ropa que guste –no, no es un factor banal–. “Elegir las prendas que nos ponemos para hacer deporte nos posiciona y facilita ese cambio de registro. Y lejos de etiquetar esta elección como algo superficial, es una herramienta que prepara y actúa como elemento o estímulo discriminativo, anunciándonos que vamos a cambiar de actividad. Puede ser un gran aliciente”, añade Guerra Escudero. 

Convertir el ejercicio en plan

A esa lista de factores motivantes se puede sumar el refuerzo positivo de organizar un plan afterwork –puede ser simplemente tomar un café– a modo de recompensa que lleve a asociar el gimnasio con una idea divertida y no con la pereza. “El ser humano es un ser social por naturaleza. Es por ello que cada vez se están poniendo más de moda los entrenamientos en los que hay luego un plan post entreno. Se trata de establecer relaciones con el grupo fuera del contexto deportivo para que no solo se acuda a entrenar por el hecho de ejercitar el cuerpo sino también para consolidar amistades”, afirma la entrenadora Sandra Lordén Álvarez.

La música

Aunque hay ciertas clases grupales en las que parte del éxito radica en la elección de la música, al trabajar de forma individual es interesante también considerar la creación de una buena playlist. “Es determinante para optimizar el rendimiento deportivo y fomentar la adherencia. El factor de selección ha de estar vinculado con la capacidad de acompañamiento que esa música tenga. Si se escucha de forma individualizada tiene que ser lo suficientemente acogedora y generadora de buenas sensaciones para facilitar la concentración en la tarea física”, apunta David Gamella, director del Máster en Musicoterapia de la Universidad Internacional de La Rioja. La música impacta también a nivel psicológico y eso está estrechamente relacionado con la motivación. “Hay temas que nos transmiten sensaciones de poder, fuerza, victoria, sobre todo si los escuchamos a un volumen elevado. Estas señales impactan en nuestro sistema límbico y generan un estado emocional acorde a esta música, lo cual manda al sistema cardiovascular y motor una señal de ponernos en marcha a base de adrenalina y cortisol para que los músculos pasen a la acción. Por tanto, la psique orienta el cuerpo a la actividad y el cuerpo responde movilizando sus sistemas musculares y toda la estructura cardiaco-pulmonar para dar soporte a la demanda de nutrientes del sistema sanguíneo”, añade. Aunque ciertos temas tienen cualidades que impulsan la respuesta motora del cuerpo, Gamella insiste en que el gusto personal también debe determinar su elección. “Dado que el esfuerzo tiene que ser hecho por una persona concreta, tiene que ser ella la que se sienta en sintonía con la música ya que, de lo contrario, la escucha sería contraproducente”.  Por último,  recordar que hay que buscar, tal y como explica Jorge Herranz, entrenador de David Lloyd, “objetivos a corto plazo, realizables y medibles. ‘Una gran caminata comienza con un pequeño paso’, dice un gran proverbio japonés.

Otros detalles motivadores

  1. La importancia del entrenador: “La motivación también está muy marcada por la persona que tengamos como referente. Un preparador con carisma es clave para enganchar al deporte a cualquier grupo”, señala Lordén Álvarez. 
  2. Para que la motivación no decaiga, hay que tener en cuenta el tiempo físico real del que se dispone para hacer deporte para adaptar el entrenamiento a las circunstancia sin expectativas que generen estrés.
  3. “Es importante no volver a replantearse lo que ya se ha decidido previamente, es decir, la idea de hacer deporte de forma reglada. Tenemos que tener muy trabajadas las expectativas con las decisiones ya tomadas”, apunta Guerra.
  4. Guerra Escudero insiste también en la necesidad de adquirir un compromiso con uno mismo. “La automotivación personal y no social es el factor con más fuerza para conseguir el objetivo.

ARTÍCULO PUBLICADO EN VOGUE

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