Ordenar (y ver vídeos de orden y limpieza) puede ayudar a reducir el estrés. Lo dicen los expertos

VOGUE

Analizamos el fenómeno en redes sociales y los beneficios que tiene el orden, siempre que no se convierta en una obsesión

Ordenar y/o ver vídeos o series sobre orden y limpieza puede tener un gran efecto relajante y servir de ayuda para reducir el estrés. No lo decimos nosotros, sino los expertos. Y existe una realidad incuestionable: el furor por programas y cuentas de Instagram/TikTok especializadas en este campo es una realidad que va mucho más allá del fenómeno de Marie Kondo. En TikTok el hashtag #CleanTokacumula millones de visualizaciones y los expertos en la materia que han decidido trasladar sus conocimientos a las redes sociales han visto cómo su número de seguidores y su popularidad han crecido como la espuma en los últimos tiempos. 

Por qué nos relaja el orden (y todos sus derivados)

El orden da paz mental, pero también ver vídeos sobre cómo ordenar u observar a otros hacerlo en un hipnotizante viral de 60 segundos. Así nos lo confirma la psicóloga Pilar Guerra Escudero. “Partimos de la base de que el orden y la limpieza nos hace liberar endorfinas, una sustancia que segrega el cerebro y que produce sensación de bienestar. De hecho, hay estudios que demuestran que las personas con hogares sucios o desordenados tienen niveles más altos de cortisol, concluyendo que la suciedad y el desorden del hogar pueden contribuir a la ansiedad o, incluso, a la depresión. La realidad es que la corteza visual de una persona se ve abrumada por objetos que no están relacionados con una tarea en particular, por tanto, hacen más difícil la concentración y la finalización de proyectos de manera eficiente. Para el cerebro, el desorden representa un asunto inacabado y esta falta de integridad a veces resulta muy estresante para ciertas personas. Entonces, el desorden y/o suciedad de los hogares es un factor que puede provocar una disminución de la concentración, la confusión y la tensión. Esto explica que visualizar el cambio del antes y el después de algo limpio y ordenado provoque alivio visual. También escuchar los sonidos naturales que se generan al limpiar y ordenar pueden contribuir a la relajación y a calmar la ansiedad”, apunta la experta. 

El orden material afecta al orden exterior. Y nos hace ganar tiempo

Para Begoña Pérez –La Ordenatriz en redes sociales– la explicación a este fenómeno y al efecto casi ansiolítico que puede tener ver este tipo de vídeos tiene también connotaciones prácticas. “El orden material afecta al orden interior. Y muchas veces en este mundo todos vamos corriendo y no tenemos tiempo suficiente para ordenar y limpiar. Verlo a través de estos vídeos es casi, casi como si lo estuviéramos haciendo. Nos relaja a la vez que nos entretiene y aprendemos, es un dos por uno”, explica. Y sabe bien de lo que habla. Su cuenta en Instagram ronda el millón de seguidores en Instagram: su libro Limpieza, orden y felicidad (ed. Planeta) lideró la lista de los libros más vendidos pocos días después de ponerse a la venta, y el feedback que tiene de sus seguidores confirma los beneficios emocionales que puede tener ver alguno de sus tutoriales. “Me trasladan cuánto les he ayudado. También que ahorran y que todo es más higiénico y seguro. Y que han trabajado el desapego, aprendiendo a decir adiós a las cosas. Muchas veces más que decir adiós a esas cosas materiales, tenemos que cerrar un ciclo de vida, es decir, cerrar diciendo adiós a esa prenda, a ese mueble o a lo que sea de una época anterior”, explica la experta, protagonistas de un fenómeno en redes que traspasa nuestras fronteras. De hecho, hay otras cuentas inspiradoras e inductoras de cierta paz mental gracias a sus recomendaciones sobre el orden como la de Laura Mountford (@lauracleanaholic); Sophie Hinhliffe (@mrshinchhome) o Jack Callaghan (@jack.designs).

Otros beneficios psicológicos del orden (para todo el mundo)

Aunque en ocasiones se dice que no a todo el mundo le relaja el orden, Guerra Escudero confirma que “la limpieza y el orden actúan como ansiolíticos. No hace falta tenerlos como prioridad en nuestra escala de valores”. De hecho, el orden tiene varios beneficios en nuestro día a día. 

  1. “Ordenar y limpiar son actividades que están bajo nuestro control y en nuestro día a día, en contraposición, hay muchas situaciones que no podemos controlar”, afirma.
  2. El orden nos permite ahorrar tiempo y estrés. “Si los objetos que utilizamos con frecuencia tienen un fácil acceso, nuestros niveles de estrés disminuyen automáticamente”, apunta la psicóloga.
  3. Evita de discusiones. “El desorden suele provocarlas y cuando en casa se mantiene todo limpio y en su sitio, el ambiente familiar mejora”, explica Guerra Escudero. De hecho, esto nos recuerda un estudio de la Escuela de Negocio de Harvard y la Universidad de Columbia Británica, que confirmó que para el el 30 % de los encuestados el desacuerdo en tareas relativas a la casa era la mayor razón de las separaciones.

El orden nos hace ahorrar energía

Al hilo de todo lo anterior, recuperamos otra afirmación que hizo la psicóloga Gabriela Paoli sobre los beneficios del orden: la secuencia y los hábitos son muy positivos porque marcan la coordenadas a nuestro cerebro, le hacen ahorrar energía y le aporta fluidez. “Cuando nuestra mente sabe o conoce el recorrido, se siente más cómoda y por ende fluye sin resistencias”, explicaba. Y ahorrar energía en nuestro día a día, también es una buena nueva. 

Cuando el orden se convierte en obsesión

El fenómenos en redes por el orden nos hace también poner sobre la mesa otra pregunta necesaria. ¿Cuándo el orden se puede convertir en obsesión y desdibujar la frontera de algo positivo para convertirlo en perjudicial? Pilar Guerra lo explica así. “Tener y mantener la casa limpia y ordenada es natural y saludable y, a priori, podría considerarse una conducta positiva. Ahora bien, cuando de manera persistente y ansiosa se insiste en que todo debe permanecer en ese estado, es posible que incluso pueda convertirse en un Trastorno Obsesivo Compulsivo de limpieza y orden. A veces, la línea que separa la manía de la obsesión es más fina de lo que imaginamos. Se puede convertir en un problema cuando la limpieza y la necesidad de orden en el hogar comienzan a transformarse en una compulsión. Por ejemplo, una señal sería si se cancelan otros planes por no haber terminado todas las tareas de limpieza del día o de la semana. En esos casos, sería claramente contraproducente visualizar constantemente ese tipo de contenido”, concluye la psicóloga. 

ARTÍCULO PUBLICADO EN VOGUE

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